Según la Real Academia Española, un temblor es una “sacudida de la corteza terrestre”. Sin embargo, esta definición queda un poco corta si se busca comprender qué significa un sismo de 3.6° en la escala de Richter, como el que sacudió a la provincia antes de las 10 de este viernes.

Existen dos caminos para comprender los temblores. Uno es la escala de Mercalli, que va de 1° a 12°. Fue desarrollada para evaluar la intensidad de los terremotos mediante los efectos y los daños causados a distintas estructuras. Mientras que 1° implica algo prácticamente imperceptible, 12° habla de destrucción total.

La escala de Richter o escala de magnitud local (ML) es una escala logarítmica arbitraria que asigna un número para cuantificar la energía liberada en un terremoto. Se mide en grados y va de 2.5° en adelante. A partir de 8° se lo considera como “gran terremoto”.

Siguiendo esta última escala, un temblor de 3.6° muy pocas veces se logran percibir con facilidad y muy raramente han producido daños.